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jueves, 7 de diciembre de 2017

ERA SEGUNDA. CICLO SEGUNDO. FASE I. MEDITACIONES CONTEMPLATIVAS I.Capítulos 4-13

NUEVAS LEYENDAS DEL LAGO ATITLÁN

JORGE RUIZ CUESTA


http://i.creativecommons.org/l/by-nc-nd/3.0/nl/88x31.png
DESPERTAR SOÑANDO. S.A.
Atitlán,
Cerca del agua.











ÍNDICE GENERAL
ERA PRIMERA 

CICLO PRIMERO “PAISAJE INTERIOR”



FASE I: 
“LO ETÉREO”
1. SUEÑOS
2. MI LUGAR FAVORITO DEL LAGO
3. EL LAGO FANTASMA
4. EN EL FONDO


FASE II: 
“LO ESPECULAR”
5. ECLIPSE TOTAL DE LUNA
6. MALAS LENGUAS
7. REFLEJOS
8. UN ESPEJO DE OBSIDIANA GIGANTE
9. ENTRE DOS LUNAS
FASE III: “LO ACUOSO”
10. LLUVIA Y LÁGRIMAS
11. LO QUE SE SABE DE LOS AHOGADOS
12. LA CIUDAD SUMERGIDA
13. TESTIMONIOS DIFERIDOS (Homenaje tardío)
Parte Primera: A don Andrés PuacTuyuc
Parte segunda: A doña Petrona González



CICLO SEGUNDO
“USOS, LEYENDAS, MANÍAS Y COSTUMBRES”



FASE I
“LO ATEMPORAL”

1. MANDAMIENTOS FUGACES DEL TIEMPO ETERNO
2. TIEMPO GANADO, TIEMPO PERDIDO
3. LAS PUERTAS DEL VOLCÁN
4. ATRAPAPOETAS


FASE II
“ANIMALES”

5. LA VERDADERA Y JAMÁS CONTADA HISTORIA DE LOS PATO POC
6. LOS PERROS DEL LAGO
7. LOS CHELES DE LOS HOMBRES


FASE III
“MANÍAS Y COSTUMBRES”

8. FECUNDACIÓN IN LAGO
9. BAUTISMO
10. PODER ONÍRICO DEL LAGO ATITLÁN
11. GEMELOS


FASE IV
“LO MODERNO”

12. LEYENDA QUE SE ANTICIPA
13. AVISTAMIENTO
14. SEÑALES DEL NUEVO AÑO


FASE V
“LOS NO LUGARES”

15. EL PUEBLO VOLADOR
16. EL CERRO DE ORO


FASE VI
“PERSONAJES LEGENDARIOS”

17. ENANOS
18. ALDOUS HUXLEY
19. LAKE
20. EL PRINCIPITO DEL LAGO


ÍNDICE
SEGUNDA ERA

CICLO PRIMERO: “Historias de amores y perros”


FASE I
1. Los cheles de los hombres
2. El viento y los perros
3. Huesos


FASE II
1. Una historia de amor.
2. Segunda oportunidad irrepetible.



CICLO SEGUNDO: "ESCRITOS PÓSTUMOS" de Jesús Miravalles


FASE I
"MEDITACIONES CONTEMPLATIVAS"
EXTRAÍDAS DEL “DIARIO DE UN VIAJERO” 

de Jesús Miravalles
1. El lago soñado
2. Recuerdos o sueños
3. La cima
4. Insomnio y leyendas
5. Otro insomnio, otra leyenda
6. Atravesando el espejo
7. Intuiciones o ladridos

8. Meditaciones sumergidas
9. El barco fantasma
10. Geografía irreal
11. Vientos ahogados
12. Paisaje íntimo
13. La transformación del viajero. 


PRÓXIMAMENTE...
FASE II
"CRÓNICAS POÉTICAS"

1. Al atardecer, cometas
2. Al anochecer, estrellas
3. Al amanecer, colibríes y mariposas
4. Acechanzas del lago
5. Reflejos reflejados
6. Distancias engañosas
7. Morir en el lago
8. Los colores prestados
9. Aros de nube



FASE III
"CRÓNICAS SOCIALES"

1. La llegada de los turistas y el fin de las leyendas (por Andrés Alonso)
2. La nueva administración de las aguas
3. La aparición de los tuc tuc
4. Fotografías de un domingo en Panajachel
5. Vendedores ambulantes
6. Limpiabotas
7. Mandamientos del lanchero
8. Mandamientos del tuctuquero
9. Mandamientos del chofer de autobús
10. Mandamientos del ayudante de chofer
11. Buscadores de belleza
12. Arco iris sobre el lago
13. Casos policiales del Lago Atitlán I



FASE IV
DESCARTES DE “DESPERTAR SOÑANDO" de Jesús Miravalles”

(Leyendas en Lancha)
Leyenda de Xe K´istilin
Leyenda de Xk´apoc
Origen de los terremotos en Guatemala
Historia de San Lucas Tolimán
Leyenda de los Pato Poc
Profecías modernas de los Antiguos

FASE V
CRÓNICAS DE LAS CPR

1. HISTORIA EN TRES TIEMPOS DE UNA GUERRILLERA IXIL
Tiempo Primero: Las bases mayas
Tiempo Segundo: La historia personal
Tiempo Tercero: La mujer y la política 






ERA SEGUNDA
 
CICLO SEGUNDO: "ESCRITOS PÓSTUMOS" de Jesús Miravalles 

FASE I
EXTRACTOS DEL “DIARIO DE UN VIAJERO”
de Jesús Miravalles 




Emilio González Morales: Juego de Animales
JESÚS MIRAVALLES (heterónimo) es autor del relato fantástico “Despertar soñando”. En este "testimonio para unos, relato fantástico para otros", Jesús Miravalles narra su llegada a San Pedro La Laguna, donde traba relación con María Canil y su familia. A través de diversas experiencias, conocimientos y sueños más o menos inducidos, Jesús se descubre como soñador lúcido y va tomando cierto control sobre sus propios sueños. Esta capacidad le permite interactuar con los espíritus, entidades y escenarios que aparecen en las historias tradicionales y las leyendas divulgadas por la tradición oral de San Pedro y otros pueblos del lago Atitlán.

(AVISO DESINTERESADO: Si alguien quiere conseguir esta novela, deberá dejar un comentario al final de este blog)










"MEDITACIONES CONTEMPLATIVAS"
de Jesús Miravalles 

Los textos aquí reunidos bajo títulos como “Meditaciones contemplativas”, “Crónicas poéticas” y “Crónicas sociales”, entre otros, fueron escritos durante los años que Jesús Miravalles pasó en San Pedro La Laguna, en compañía de María Canil y su familia, aprendiendo historias, cuentos, leyendas y consejos mayas que recogía en conversaciones con los habitantes del lago Atitlán o en libros y documentos de cultura local, mientras escribía a modo de diario, su relato-testimonio “Despertar soñando”. Estos textos breves guardan un gran paralelismo en tono, temas e intención con los publicados en NUEVAS LEYENDAS DEL LAGO ATITLÁN (ERA PRIMERA, CICLOS I, “Paisaje interior” y II, “Usos, manías, leyendas y costumbres”). Simplemente se hallaron en épocas, circunstancias y cuadernos diferentes. En ellos, sigue mezclando de una manera indistinguible intuiciones y leyendas, costumbres personales y locales, descripciones del paisaje y del ánimo, y además, mantiene la estructura que alterna ciclos de trece capítulos con ciclos de nueve.








CICLO SEGUNDO

"ESCRITOS PÓSTUMOS" 
de Jesús Miravalles

  FASE I
"MEDITACIONES CONTEMPLATIVAS I" 
EXTRAÍDAS DEL “DIARIO DE UN VIAJERO"
 
de Jesús Miravalles




 4 INSOMNIO Y LEYENDAS

Dicen que el insomnio es quien dicta las leyendas. Por eso en las desveladas, el viajero (en ese instante aprendiz de leyendas) tiene que incorporarse, encender una vela y escribir, por ejemplo, esta que comienza: <<Cuando todos duermen, el lago Atitlán desaparece... Hay quienes lo han visto abandonar la tierra y cuentan que su ausencia es como un desamor, deja una sombra tan honda que parece un agujero negro...>>.


Afortunadamente, el viajero, cuyo oficio es contemplar, es decir, ver con temple, sabe que el lago Atitlán son muchos lagos. Está, por ejemplo, el lago magenta de los amaneceres, el azul de los mediodías despejados, el grisáceo de las tardes bochornosas, el plateado de las noches con luna, el que parece disecado de los días calurosos o el oceánico de los días de tormenta.



Aunque, en el fondo, a nadie le importa dónde viajan los colores y las formas del lago porque tampoco el firmamento puede ocultar su infinitud estrellada cuando es el sol y no el viajero quien va a dormir.




 5. OTRO INSOMNIO, OTRA LEYENDA


Domingo García Criado: "Bañando"
<<Antiguamente se pensaba que una de las fuentes de la eterna juventud emanaba del centro geográfico del lago Atitlán. La idea, como es de esperar, no la trajeron los Antiguos Mayas sino los Invasores, que cegados también por el oro del tiempo, buscaron bañarse allí. No es fácil encontrar el centro del lago, pero en cuanto uno se aproxima, ciertas corrientes centrípetas, cambiantes, no detectables, atraen y succionan todo lo que flote en los alrededores. Como muchos se ahogaron, comenzó a divulgarse la idea de que sería suficiente con bañarse en la orilla, siempre y cuando se hiciera todos los días de la vida...>>


Hoy, ningún turista, visitante, viajero, ni insomne que las invente, creería estas historias, pero todos piensan que el lago Atitlán nos concede cada instante ese codiciado don sólo con mirarlo, por ser un paisaje tan cambiante y etéreo que, además de soñado, parece una ilusión, y la ilusión es la única fuente conocida de juventud verdadera.












6. ATRAVESANDO EL ESPEJO


El lago Atitlán es el espejo más grande del mundo. Muchas mañanas los turistas se ven reflejados en él y contemplan sus rostros como si fuesen de otro, notando en la piel la piel del lago mientras evocan otras vacaciones en otras vidas, en otras playas.


El viajero, por su parte, cuando sumerge los pies en el lago Atitlán, siente la maravilla de los que atravesaron el espejo y le parece que su cuerpo, de punta a punta, traspasa los siglos. Entonces puede intuir resplandeciendo en el fondo del lago las armas que en las guerras usaban los Antiguos, los cascos, las flechas, los adornos, el brillo de los ojos que vieron la renuncia, la historia de los que perdieron la historia que sigue su curso ahogado bajo el presente. 
Por eso y por no ver a los turistas que juegan a pala o se tuestan en la orilla, el viajero se sumerge del todo, pero al emerger de nuevo, siente un cansancio remoto y sordo, como si hubiera perdido los sueños ahogados, los que no se cumplieron, los que olvidó o no tuvo, o como si el lago se quedase con ellos.










7. INTUICIONES O LADRIDOS


Diego Isaías Hernández
Con o sin luna llena los perros del lago Atitlán ladran a todas horas, pero en el silencio de la noche sus ladridos y aullidos parece que reverberan por dentro. Casi siempre comienza uno, el líder, se supone, y los demás le siguen en una algarabía de ladridos que estremece la sangre. Yo no sé lo que dicen los perros, no entiendo su idioma, mi método es el insomnio y la mera intuición. Sólo sé que las noches de plenilunio en el lago Atitlán hay un silencio cargado de ecos que comunica y desfonda el alma.


De hecho, la última noche de luna llena, viendo el lago iluminado por dentro mientras escuchaba esos ladridos dirigidos a los reflejos de la luna en el lago, el viajero no sabía si el lago y los perros estaban disputándose la atención de la luna, o si los ladridos de los perros eran el clamor prestado de la luna, el lago, los volcanes, su propio ánimo o todo a la vez.




8. MEDITACIONES SUMERGIDAS


http://artemaya.com/art/emilio/emg017.html
Emilio G.M. Baile de las Jarras
Dicen leyendas de países fríos que sus lagos helados los trajeron pegados a las patas, bandadas de aves en míticas y esforzadas migraciones conjuntas.1

El aprendiz de leyendas no sabe quién trajo el lago Atitlán a este paisaje volcánico, lo que sí sabe es que ya no puede irse del lugar que ocupa porque sin él sería lunar. El aprendiz y el lago guardan ahora en sus entrañas el reflejo superpuesto de los sueños, y eso es el amor, que pesa más que el agua, que puede más que el cielo, que trasciende toda condición.

Pero el aprendiz ya tiene los ojos rojos de tanto sumergirse en el lago Atitlán, en el paisaje que baña, en la cultura que esconde, tal vez ahoga. Ahora ve el mundo como si estuviese permanentemente sumergido. Las formas externas se le ablandan y se le agitan como iluminadas bajo el agua. Recuerdos y sueños, más allá de sus pensamientos, parecen inmersos en burbujas que estallan o se deshacen al chocar con el aire. Quizá por eso su intuición poética sólo se desenvuelve con aires de leyenda y no sabe si sueña, vive o imagina lo que no ha visto fraguarse en la intimidad de sus silencios dormidos.

1Ver CICLO SEGUNDO “USOS, LEYENDAS, MANÍAS Y COSTUMBRES”  FASE II: “ANIMALES” 5. LA VERDADERA Y JAMÁS CONTADA HISTORIA DE LOS PATO POC 






9. EL BARCO FANTASMA

En algún lugar del fondo del lago está encallado y sumergido el barco en el que se salvaron los Antiguos Fundadores del Pueblo Tz'utujil.

Cuando llueve y la tormenta borra todas las cosas del mundo, el barco emerge a la superficie envuelto en una hermética cortina de agua que surca majestuosamente las sobresaltadas aguas del Lago Atitlán. Los Fundadores o Formadores desde la proa del barco, ven así actualizados los sueños que tuvieron sobre el lago y sólo en contadas ocasiones se alegran de que algo no previsto se logre o dudan de que algo cumplido se mantenga.

Por suerte o por desgracia, nadie puede ver este barco majestuoso que navega como una nube o un fantasma porque cuando cesa la lluvia, siempre regresa al fondo del lago donde permanece oculto hasta la próxima tormenta.









10. GEOGRAFÍA IRREAL

En un Atlas de geografía el viajero encontró la silueta inconfundible del lago Atitlán y sus tres volcanes y observando más detenidamente la representación se dio cuenta de que el lago, visto desde el cerro del Cacique Tumbado, se parece a una oreja.
Cotejó también, gracias a imágenes concebidas a vista de pájaro, que la silueta del lago puede ser un casco guerrero maya, un cerebro, o la más sorprendente de todas: un corderillo como esos que nos ponían a contar las abuelas para conciliar el sueño.

El lago Atitlán es, lo mires por donde lo mires, un paisaje cambiante que tiene que dosificar su belleza insoportable, para no asustar a sus moradores, no defraudar a los turistas y no volver locos a los viajeros que al percibir lo etéreo lo recuerdan como sueño.








11. VIENTOS AHOGADOS

Diego I. Hernandez: Susto de señales en el cielo
El Xocomil es un viento que busca la profundidad de las cosas, que invade por fuera todos los rincones del mundo y por dentro todas las grietas del ser, anunciando cráteres, lagunas, vacíos y barrancos que hay o habrá. No hay que olvidar que el Xocomil es un viento atravesado de agua y espíritus, y por eso se arremolina o eleva como lluvia ascendente después de atravesar la superficie del lago levantando olas y desatando tormentas que pueblan de leyendas la atmósfera acuosa del lago Atitlán.

Si un viajero es sacudido por el viento Xocomil, no importa dónde se encuentre, escuchará todos los sonidos como ahogados, como sumergidos, igual que si se lo hubiera tragado la tormenta y estuviese mirando directamente el fondo del lago, donde se dice que habitan los que no han podido regresar a la superficie porque nadie los ha pensado después de morir.1

El viento Xocomil trae ecos, ráfagas, ululares eléctricos que son la mejor definición de escalofrío. Por eso es en los meses de tormenta cuando los lugareños se acuerdan más de sus muertos y el lago, al parecer, libera sus ahogados.


1Ver PRIMERA ERA. CICLO PRIMERO. FASE III “LO ACUOSO”: Cap. 12. LA CIUDAD SUMERGIDA y Cap. 13. TESTIMONIOS DIFERIDOS.









 12. PAISAJE ÍNTIMO


En los pensamientos del aprendiz de leyendas, especialmente entre los que vagan y navegan por sobre el lago Atitlán, se ha ido imponiendo la peregrina idea de que el paisaje del lago es una representación singularmente ajustada de su paisaje interior. Como si al recorrer las orillas, cerros, cuevas, bosques, lagos y volcanes del lago Atitlán, estuviera recorriendo las orillas, cerros, cuevas, bosques, lagos y volcanes de su paisaje íntimo.

Esto es lo que explica que el lago no le acogiera como a un turista, tampoco como a un viajero, más bien como si algo suyo hubiera nacido o se hubiera conformado en este paisaje lunar, verde y acuoso. Por eso casi inmediatamente reconoció el lago y sus tres volcanes como representaciones simbólicas de sus propias lagunas y sus volcanes muertos 2 y por eso parece que pasea pero en realidad está indagándose con los elementos que el paisaje ofrece, gracias a un aire transparente que no deja distinguir verdeazul, que crea una inmensidad inabarcable donde no se pude separar la tierra del agua, ni los recuerdos de los sueños. 


2 Ver ERA PRIMERA, CICLO PRIMERO, FASE II “LO ESPECULAR”, Capítulo 6. MALAS LENGUAS Y CICLO TERCERO, FASE I “LO ATEMPORAL”, Capítulo 4. ATRAPAPOETAS. 








13. TRANSFORMACIÓN DEL VIAJERO

Ligero de equipaje, sin más ambición que escoger palabras, el viajero no sabe si va o viene, pero le duelen los pies de cargar papeles y no tener casa. Sabe que nómada solitario como es, puede mover a compasión si alguien lo viera merodeando la belleza del lago como una sombra o un fantasma, pero no le importa, porque siempre acaba encontrando su hogar en la mirada de las gentes sencillas.


La anciana que vende frutas en el mercado de San Pedro, por ejemplo, tiene un rostro como labrado por el sol y el tiempo, igual que la tierra que ella misma cultiva, de donde obtiene lo que come, muestra y vende. Viste traje tz'utujil y adorna sus largas trenzas grises con cintas de colores culminadas en enormes lazos que dan a su cabeza un aire de ofrenda. Sus manos arrugadas parecen esculpidas en madera, pero su mirada de niña soñadora y su sonrisa adolescente rejuvenecen paradójicamente al viajero mientras piensa en el paso del tiempo tan distinto para cada cual, en el misterio y la promesa perenne que alumbra los rostros hermosos, en la felicidad de los pobres que viven al día y se contentan con vender para comer mañana.

Estas fruteras anónimas que te atienden siempre como una abuela, pertenecen a esa clase de rostros desconocidos y aún remotos que recuerdan a un viajero quién fue. Y eso es importante porque el viajero siempre es otro, ya que por definición (y por eso no es turista), además de desplazarse, se transforma.


COROLARIO

Todas estas razones extrañamente encadenadas son las que han hecho pensar a turistas, visitantes, viajeros, aprendices de leyendas y otras gentes sencillas que las aguas del lago Atitlán lamen constantemente su otra orilla.




FIN







JORGE RUIZ CUESTA

http://i.creativecommons.org/l/by-nc-nd/3.0/nl/88x31.png
DESPERTAR SOÑANDO. S.A.
Atitlán,
Cerca del agua.






jueves, 30 de noviembre de 2017

ERA SEGUNDA. CICLO SEGUNDO. FASE I. MEDITACIONES CONTEMPLATIVAS. Capítulos 1-3


NUEVAS LEYENDAS DEL LAGO ATITLÁN
SEGUNDA ERA

CICLO PRIMERO

JORGE RUIZ CUESTA


http://i.creativecommons.org/l/by-nc-nd/3.0/nl/88x31.png
DESPERTAR SOÑANDO. S.A.
Atitlán,
Cerca del agua.







Jorge Ruiz Cuesta: "Despertar Soñando"


ÍNDICE

CICLO PRIMERO “Historias de amores y perros”

FASE I
1. Los cheles de los hombres
2. El viento y los perros
3. Huesos


FASE II
1. Una historia de amor.
2. Segunda oportunidad irrepetible.


CICLO SEGUNDO

FASE I
MEDITACIONES CONTEMPLATIVAS de Jesús Miravalles
EXTRAÍDAS DEL “DIARIO DE UN VIAJERO”

1. El lago soñado
2. Recuerdos o sueños
3. La cima
4. Insomnio y leyendas
5. Otro insomnio, otra leyenda
6. Atravesando el espejo
7. Intuiciones o ladridos
8. Meditaciones sumergidas
9. El barco fantasma
10. Geografía irreal
11. Vientos ahogados
12. Paisaje íntimo
13. La transformación del viajero.



ERA SEGUNDA
 
CICLO SEGUNDO
FASE I

EXTRACTOS DEL “DIARIO DE UN VIAJERO”

de Jesús Miravalles



Emilio González Morales: Juego de Animales
JESÚS MIRAVALLES (heterónimo) es autor del relato fantástico “Despertar soñando”. En este "testimonio para unos, relato fantástico para otros", Jesús Miravalles narra su llegada a San Pedro La Laguna, donde traba relación con María Canil y su familia. A través de diversas experiencias, conocimientos y sueños más o menos inducidos, Jesús se descubre como soñador lúcido y va tomando cierto control sobre sus propios sueños. Esta capacidad le permite interactuar con los espíritus, entidades y escenarios que aparecen en las historias tradicionales y las leyendas divulgadas por la tradición oral de San Pedro y otros pueblos del lago Atitlán.

(AVISO DESINTERESADO: Si alguien quiere conseguir esta novela, deberá dejar un comentario al final de este blog)









I. MEDITACIONES CONTEMPLATIVAS
de Jesús Miravalles 

http://artemaya.com/art/emilio/emg017.html
Emilio G.M. Baile de las Jarras
Los textos aquí reunidos bajo títulos como “Meditaciones contemplativas”, “Crónicas poéticas” y “Crónicas sociales”, entre otros, fueron escritos durante los años que Jesús Miravalles pasó en San Pedro La Laguna, en compañía de María Canil y su familia, aprendiendo historias, cuentos, leyendas y consejos mayas que recogía en conversaciones con los habitantes del lago Atitlán o en libros y documentos de cultura local, mientras escribía a modo de diario, su relato-testimonio “Despertar soñando”. Estos textos breves guardan un gran paralelismo en tono, temas e intención con los publicados en NUEVAS LEYENDAS DEL LAGO ATITLÁN (ERA PRIMERA, CICLOS I, “Paisaje interior” y II, “Usos, manías, leyendas y costumbres”). Simplemente se hallaron en épocas, circunstancias y cuadernos diferentes. En ellos, sigue mezclando de una manera indistinguible intuiciones y leyendas, costumbres personales y locales, descripciones del paisaje y del ánimo, y además, mantiene la estructura que alterna ciclos de trece capítulos con ciclos de nueve.







1. EL LAGO SOÑADO

Emilio González Morales
Cuando un turista llega por primera vez al lago Atitlán corre el peligro de creerse sumergido en un sueño y puede comenzar a temer que de un parpadeo a otro todo desaparecerá, que un extraño despertar lo va a regresar a su ciudad de origen justo cuando el despertador anuncie otra jornada laboral de pesadilla.


Como el lago Atitlán no le habla a los desconocidos, en vano aguardará el turista una de esas señales con las que la realidad se enseñorea y patalea. Los reflejos del sol en el agua, los efectos de la lluvia en las nubes, una brisa que no se sabe de dónde viene y a dónde va, difuminan las líneas del mundo y el viajero llegará a dudar si está recorriendo el lago o sus pensamientos.

Emilio González Morales
Lo más probable es que no haya aire, ni olas, ni nubes, ninguna forma ni sombra que distraiga la razón. Sólo un agua mansa que parece azul, jugando a los espejos con un sol brillante y tres volcanes muertos que le gritan al cielo su color verde esmeralda, como si esperanzas ancestrales hubiesen sobrevivido a la ceniza.








2. RECUERDOS O SUEÑOS

La impresión que el visitante obtiene al mirar por primera vez el lago Atilán es que está soñando. Muchos piensan que esto se debe a que traen una imagen interiorizada del lago por fotografías que vieron antes de venir, pero no saben que una vez inmersos en el paisaje real del lago, el ensueño envuelve todas las evidencias visibles y el exceso de belleza ahuyenta hasta lo obvio.


El visitante pensará que se debate entre inconsistencias, que juega con intuiciones, que especula frente al espejo más grande del mundo y se resistirá durante largo tiempo a reconocer la certeza de estos misterios que son como corazonadas, pero al deslizar inevitablemente la mirada sobre la superficie del lago, hasta los más despreocupados turistas pueden imaginar un mundo sumergido, poblado de personajes de leyenda o de figuras mitológicas de hombre y animal.


Comprobarán entonces que la silueta de una montaña puede ser un antepasado que se durmió o que mirando el Cerro de Oro se puede distinguir la punta de un volcán, un elefante, un sombrero, (o un elefante dentro de un sombrero que es lo que imaginó el autor de El Principito). En definitiva, gracias a la cambiante confusión de las formas que dibujan el paisaje del lago, todo se percibe con aire onírico, y por eso se tarda tanto tiempo en discernir si lo vivido aquí son recuerdos o sueños.







3. LA CIMA


Después de cinco horas de subida, el viajero llega a la cima del Volcán San Pedro con pálpitos que se sienten en las sienes, visiones que vienen a superpoblar la cabeza y nostalgias que anidan y enredan el corazón.


Desde la ausencia que es el cráter dormido, puede contemplarse en días despejados todo el entorno imponente del lago Atitlán. Al atardecer, un viajero que vea cómo se oculta el sol a su espalda podrá distinguir el punto minúsculo de su silueta proyectada sobre las aguas. Sólo entonces comprenderá sus dimensiones y pensará en el Volcán como en un gigantesco animal que puede deglutirlo o que lo vomitó.


Cuando llega la noche el viajero tomará conciencia de que todo el paisaje del lago salió de un cráter como el que ahora pisa y no se atreverá a bajar a oscuras. Por eso los que pernoctan en la cima regresan con cierto aire de reconocimiento y sumisión como si hubiesen quedado agradecidos a una naturaleza que les ignoró.


Por su parte, un Antiguo Maya que contemplara la puesta de sol desde el Volcán hoy llamado San Pedro, aunque tuviera miedo de los peligros del descenso nocturno, se sentiría tan poderoso y en comunión con el mundo, tan sin distinguir lo interior de lo exterior que ni el jaguar, ni la víbora, ni el coche de monte, ni el venado, ni los pájaros de buen o mal agüero, alterarían su decisión. Únicamente bajaría del volcán con otros miedos porque el maya Antiguo conocía los animales, las señales, los túneles, las grietas y los guardianes que podían secuestrarlo, seducirlo o atraparlo por siempre jamás.




...PRÓXIMAMENTE...

EN NUEVAS LEYENDAS DEL LAGO ATITLÁN. 

ERA SEGUNDA
CICLO SEGUNDO

FASE I
MEDITACIONES CONTEMPLATIVAS de Jesús Miravalles
EXTRAÍDAS DEL “DIARIO DE UN VIAJERO”


4. Insomnio y leyendas
5. Otro insomnio, otra leyenda
6. Atravesando el espejo
7. Intuiciones o ladridos
8. Meditaciones sumergidas
9. El barco fantasma
10. Geografía irreal
11. Vientos ahogados
12. Paisaje íntimo
13. La transformación del viajero. 


JORGE RUIZ CUESTA

http://i.creativecommons.org/l/by-nc-nd/3.0/nl/88x31.png
DESPERTAR SOÑANDO. S.A.
Atitlán,
Cerca del agua.